El sonido forma parte de nuestra vida cotidiana.

La audición es uno de los cinco sentidos del ser humano. Una reducción en la habilidad de oír se denomina pérdida auditiva o pérdida de audición.

Nuestra audición percibe los sonidos que nos rodean durante las 24 horas del día. Por eso, la audición es un sentido que siempre está en funcionamiento, aunque en diferentes niveles: no es lo mismo oír sonidos de fondo, como por ejemplo el tráfico, o el sonido de una alarma, como por ejemplo un despertador cerca de nuestros oídos. Con todo, la función más importante de nuestra audición es la de oír el habla – es decir, el comunicarnos con otras personas.

Esta dificultad para poder comunicar con los otros puede provocar aislamiento, cansancio, e incluso, sentimiento de soledad. Como las pérdidas auditivas aún se conectan con una edad avanzada o discapacidad, éstas pueden afectar a la persona que la padece, tanto en el colegio como en su vida profesional, en su interacción social en general o en la propia percepción de su calidad de vida. Por eso, es de suma importancia intentar corregir esta pérdida auditiva.

 

¿Cómo tratar una pérdida auditiva?

Un tratamiento médico o quirúrgico puede compensar una pérdida auditiva si se trata de una pérdida auditiva conductiva. Pero en muchos casos, sobre todo si la pérdida es neurosensorial, un audífono es la única solución que existe hoy en día.

 

Existen muchos tipos de audífonos, un amplio abanico de posibilidades de acuerdo con la pérdida auditiva y las necesidades de cada usuario.

 

Tipos de pérdidas auditivas

Las pérdidas auditivas, los traumas acústicos y el tinnitus (ruidos o pitidos en el oído) son, hoy en día, un problema muy común en todo el mundo. Los problemas de audición no sólo se deben a la edad, sino que se producen a todas las edades, y cada vez son más comunes entre los jóvenes. Aún así, la pérdida auditiva fisiológica debida a la edad sigue siendo la más común.

Cuando una persona tiene pérdida auditiva quiere decir que su rango de audición es menor que el de una persona con audición normal. Según el grado de pérdida auditiva, es posible que la persona no pueda oír parte de la señal sonora del habla, lo que se denomina técnicamente ‘reducción de la inteligibilidad’. Una pérdida auditiva puede ocurrir bruscamente, o se puede desarrollar gradualmente durante un período de tiempo.

 

Según el lugar del oído en el que se encuentre la afección, las pérdidas auditivas se dividen en dos tipos principales, además existen otros tipos de hipoacusia: